Uno
de los proyectos destacados es la mina ubicada en Galicia, que se focaliza
en la extracción de litio. Se prevé que la explotación
comience en 2028, con una producción anual estimada de 500.000 toneladas
durante 42 años. En Extremadura, otros proyectos en la provincia
de Cáceres se orientan también al litio y a otros metales
estratégicos, aunque su emplazamiento en zonas de especial protección
ambiental ha generado debate sobre el impacto ecológico.
En Castilla-La
Mancha, un proyecto en Abenójar (Ciudad Real) se centra en la extracción
de tungsteno y oro, con estimaciones que apuntan a 91 millones de toneladas
de tungsteno y 1,2 millones de onzas de oro. Se espera que la construcción
de esta mina inicie en 2025, dando paso a una producción en 2027
y generando más de 500 empleos cualificados. En Andalucía,
un nuevo proyecto plantea reactivar una mina que anteriormente operaba
a cielo abierto, pero que en esta ocasión se explotará de
forma subterránea para minimizar el impacto ambiental, extrayendo
níquel, cobre, cobalto, platino, paladio y oro.
Además,
se han puesto en marcha iniciativas enfocadas en la economía circular,
como proyectos en Sevilla y Huelva, que buscan reciclar y procesar metales
para reducir la dependencia de nuevas extracciones y fomentar la sostenibilidad.
Aunque la Comisión
Europea ha clasificado estos proyectos como estratégicos y ha establecido
condiciones favorables de financiación y plazos acelerados, la aprobación
final recae en las comunidades autónomas. Estas administraciones
deben evaluar cada proyecto basándose en estudios de impacto ambiental
y social, cumpliendo plazos legales que, en el caso de la evaluación
ambiental, pueden ser de hasta 4 meses, y contando con márgenes
adicionales para iniciar la explotación.
En el marco
del impulso de la UE, se prevé movilizar una inversión total
de aproximadamente 22.000 millones de euros en proyectos estratégicos
en toda la Unión. España, que alberga siete de estos proyectos,
podría beneficiarse significativamente a través de subvenciones,
préstamos blandos y otros instrumentos financieros del Banco Europeo
de Inversiones y programas como InvestEU.
Este ambicioso
plan no solo busca reducir la dependencia de proveedores externos, sino
también fortalecer la autonomía estratégica del continente
y potenciar la industria minera nacional, a la vez que se intenta equilibrar
el desarrollo económico con la protección del medio ambiente.
MARCO EUROPEO
Y ESPAÑOL PARA LA MINERÍA DE MATERIALES CRÍTICOS
Ayudas europeas
disponibles y cuantías para España
La Unión
Europea ha desplegado un conjunto de ayudas financieras y de facilitación
para impulsar proyectos de minería de materias primas críticas.
En 2023 se aprobó la Ley Europea de Materias Primas Críticas,
que identifica proyectos estratégicos en la UE orientados a la extracción,
procesamiento o reciclaje de estos materiales. Estos proyectos disfrutan
de condiciones de financiación favorables y procesos acelerados
de permisos. En total, se estima que los proyectos estratégicos
seleccionados movilizarán una inversión de alrededor de 22.000
millones de euros. Para apoyar esta inversión, se coordinarán
ayudas de la propia Comisión, de los Estados miembros y de instituciones
financieras. En la práctica, esto se traduce en subvenciones directas
de fondos europeos, préstamos y garantías públicos,
incentivos fiscales y apoyos del Banco Europeo de Inversiones, entre otros
mecanismos. Por ejemplo, el Banco Europeo de Inversiones ha lanzado una
iniciativa específica con 2.000 millones de euros en financiación
para 2025, destinada a proyectos de materias primas fundamentales. Asimismo,
inversiones en la cadena de valor de materias primas críticas son
elegibles en programas como InvestEU, lo que facilita avales comunitarios
para atraer capital privado.
En cuanto a
la cuantía disponible para España, el país alberga
7 de los proyectos estratégicos seleccionados en la UE (en comunidades
como Extremadura, Andalucía, Galicia y Castilla-La Mancha). Si bien
la financiación europea no se asigna por país sino por proyecto,
España puede beneficiarse de una porción significativa de
esos 22.000 millones de euros, en función de las inversiones requeridas
en cada iniciativa. Por ejemplo, el proyecto de litio “Las Navas” en Cáceres
(Extremadura) prevé una inversión de más de 340 millones
de euros para extraer litio y producir hidróxido de litio de grado
batería. Este y otros proyectos estratégicos podrán
acceder a las ayudas europeas disponibles, que combinan subvenciones, préstamos
blandos y garantías para reducir el riesgo de la inversión,
en coordinación con los gobiernos nacionales.
Plazos legales
para la aprobación y desarrollo de proyectos
Tanto la normativa
europea como la española establecen plazos máximos para agilizar
la aprobación de proyectos mineros de materiales críticos,
dada la urgencia estratégica de su desarrollo. En el marco europeo,
la nueva Ley de Materias Primas Críticas introduce plazos claros
de tramitación: los proyectos de extracción minera estratégicos
deben recibir sus permisos en un máximo de 27 meses, mientras que
los proyectos de procesamiento o reciclaje obtendrán autorización
en hasta 15 meses. Este ajuste busca simplificar y acelerar procesos que
tradicionalmente podían tardar varios años. Además,
la UE ha fijado objetivos para 2030, como alcanzar al menos el 10% del
consumo anual mediante producción minera interna y reducir la dependencia
de un solo país externo a menos del 65% por cada material, lo que
refuerza la necesidad de cumplir estos plazos. En la práctica, se
hará un seguimiento para que los Estados miembros agilicen los procedimientos
administrativos y ambientales correspondientes.
En el ámbito
español existen también plazos legales que encauzan la aprobación
y puesta en marcha de explotaciones mineras. Por un lado, la evaluación
de impacto ambiental (EIA) – paso crítico para cualquier nuevo proyecto
minero – debe resolverse en un máximo de 4 meses desde que el expediente
está completo, según la normativa de Evaluación Ambiental.
Este plazo aplica a la Declaración de Impacto Ambiental, evitando
dilaciones injustificadas. Si la administración ambiental no emite
resolución en ese plazo, se entiende que la autorización
no se concede, lo que impide avanzar en el proyecto. Además, la
normativa establece que la autorización ambiental caduca si la ejecución
del proyecto no comienza en un plazo de 4 años desde su publicación,
requiriendo una nueva evaluación en ese caso. Por otro lado, los
procedimientos administrativos para otorgar concesiones mineras o licencias
están sujetos a plazos de 3 a 6 meses, según la Ley de Procedimiento
Administrativo, aunque en proyectos complejos estos trámites pueden
extenderse. No obstante, el Gobierno de España ha planteado medidas
en el Plan de Acción de Materias Primas Minerales 2025-2029 para
agilizar permisos y promover exploraciones estatales, reconociendo la importancia
de poner en marcha las minas estratégicas antes de 2030.
Papel de las
Comunidades Autónomas y sus competencias
En España,
las Comunidades Autónomas desempeñan un papel fundamental
en la regulación y aprobación de proyectos mineros, especialmente
en materia ambiental. La Constitución y las leyes de desarrollo
asignan a los gobiernos regionales competencias en minería, ordenación
del territorio y protección ambiental, dentro del marco legal básico
estatal. Esto significa que son las comunidades autónomas las encargadas
de tramitar y autorizar la mayoría de los proyectos mineros en su
territorio, incluyendo permisos de investigación, concesiones de
explotación y evaluaciones de impacto ambiental. El Estado central
interviene directamente solo en casos excepcionales, por ejemplo, cuando
se declara una reserva estratégica estatal sobre un recurso minero
o cuando un proyecto afecta a la Defensa Nacional, al dominio público
o a varias comunidades simultáneamente.
Dado este reparto
competencial, las comunidades autónomas pueden imponer diversas
restricciones y condiciones en función de sus normativas y sensibilidades
ambientales. En primer lugar, actúan como la autoridad ambiental
competente: evalúan los estudios de impacto ambiental y emiten la
Declaración de Impacto Ambiental, pudiendo exigir medidas correctoras,
planes de restauración y garantías financieras para la rehabilitación
de las zonas afectadas. Por ejemplo, en algunas regiones se han impuesto
exigencias ambientales adicionales a proyectos de litio, obligando a las
empresas a adoptar prácticas de minería sostenible. Si un
proyecto no cumple con los estándares ambientales regionales, la
comunidad puede denegar la autorización ambiental, paralizando el
proyecto.
En segundo
lugar, las comunidades autónomas controlan la planificación
territorial y urbanística, lo que les permite decidir dónde
se puede llevar a cabo la minería. Pueden vetar explotaciones en
espacios naturales protegidos, parques nacionales, reservas hidrológicas
y otras zonas sensibles mediante sus instrumentos de ordenación
del territorio. Algunas autonomías han establecido planes o estrategias
mineras propias, definiendo criterios adicionales de sostenibilidad, como
límites a la minería a cielo abierto, protección de
acuíferos o distancias mínimas respecto a núcleos
urbanos. Además, gestionan permisos auxiliares, como autorizaciones
ambientales integradas para instalaciones industriales asociadas, concesiones
de aguas en caso de uso de recursos hídricos y vigilancia arqueológica
o patrimonial cuando se afecten bienes culturales.
En esencia,
el Gobierno central fija el marco legal básico y actúa como
coordinador o facilitador ante la UE, pero es en las Comunidades Autónomas
donde se ejecutan las políticas mineras y ambientales en cada territorio.
Esto significa que el éxito de un proyecto de minería de
materiales críticos en España depende en gran medida de la
colaboración con las autoridades regionales, que pueden facilitar
el proyecto mediante la declaración de utilidad pública para
agilizar trámites, o bien imponer restricciones adicionales y paralizar
iniciativas que no cumplan con la normativa ambiental o que enfrenten oposición
social local.
Autoría:
Francisco López, Especialista en Energía y Recursos Naturales
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