1.
¿Qué es un préstamo promotor?
Un préstamo
promotor es un producto financiero que financia el ciclo completo de una
promoción: desde la compra del terreno y la fase de construcción,
hasta la venta de las viviendas o locales resultantes. Se diferencia de
la hipoteca estándar en que contempla un período de carencia,
durante el cual solo se abonan intereses y no se amortiza principal, para
facilitar la tesorería mientras se construye.
Clave: La entidad
bancaria suele exigir cierto nivel de preventas antes de conceder este
tipo de crédito, reduciendo riesgos y asegurando rentas futuras.
2. Cómo
se estructura y qué requisitos exige
Dos tramos
de financiación:
Suelo: Permite
la adquisición de la parcela.
Construcción:
Cubren la obra en marcha, habitualmente liberando importes a medida que
se certifican avances de obra.
Garantías:
Además de la hipoteca sobre el inmueble en construcción,
se exigen aval personal o social, cesión de cuentas, prenda de acciones
de la sociedad promotora o cualquier otra cobertura que minimice el riesgo.
Documentación
clave: Los bancos solicitan el proyecto básico, la licencia de obra,
el plan de ventas y, en muchos casos, la existencia de un 'Monitoring Inspector',
que valide el avance y los costes de la construcción.
3. Subrogación:
la hipoteca del promotor que asume el comprador
Una particularidad
del préstamo promotor es que el comprador de una vivienda puede
subrogarse a la misma hipoteca que sirvió para financiar la promoción.
Esta figura, aunque puede implicar ahorro en gastos de constitución
(no es necesario un nuevo préstamo), también requiere cautela:
Condiciones
bancarias: el comprador asume el tipo de interés y plazo establecidos
en el préstamo promotor, que no siempre son los más competitivos.
Gastos de
subrogación: puede haber comisiones por cambiar la titularidad.
Negociación
individual: muchos bancos ofrecen condiciones actualizadas al comprador
final; conviene evaluar si compensa seguir con la hipoteca del promotor
o buscar otra entidad.
4. Riesgos
y control financiero
Como toda financiación
inmobiliaria, el préstamo promotor conlleva riesgos que conviene
gestionar:
Riesgo de construcción:
retrasos en la obra o sobrecostes pueden disparar la necesidad de fondos.
Riesgo de
mercado: si las ventas no cumplen expectativas, la promotora puede no cubrir
los pagos en tiempo.
Carencia y
final de la obra: finalizado el período de carencia, el repunte
de las cuotas de amortización puede presionar la tesorería
del promotor si la comercialización es lenta.
Atención:
Las entidades bancarias suelen instalar covenants o cláusulas de
control (por ejemplo, exigir un porcentaje mínimo de preventas),
y supervisan trimestralmente los estados de la promoción.
5. Ventajas
y oportunidades
Financiación
integral: Cubre todas las fases, reduciendo la dispersión de créditos.
Período
de carencia: Facilita la tesorería en la construcción, pagando
solo intereses.
Subrogación
del comprador: El promotor agiliza ventas al ofrecer hipoteca “lista para
usar”.
Flexibilidad
en la garantía: Una vez se vendan las viviendas, se va reduciendo
la deuda y liberando parte del colateral.
6. ¿Qué
sucede si el banco deniega el préstamo?
En tiempos
de incertidumbre, las entidades pueden rechazar el préstamo promotor
si no ven viabilidad en el proyecto o solvencia suficiente. Alternativas:
Financiación
privada: inversores particulares o fondos de deuda privada, que suelen
pedir intereses más altos.
Créditos
puente: para solventar la compra de suelo, a la espera de un acuerdo bancario
o la llegada de un socio inversor.
Crowdfunding
inmobiliario: viable para proyectos medianos, con base de pequeños
inversores.
7. El futuro
del préstamo promotor en un mercado cambiante
La financiación
inmobiliaria se encuentra en transformación por el alza de tipos
de interés y la consolidación de criterios ESG (ambientales,
sociales y de gobernanza). Aun así, el préstamo promotor
se mantiene como columna vertebral del desarrollo de viviendas, oficinas
o complejos comerciales.
Se prevé
que la banca, cada vez más, combine este producto con métodos
de aseguramiento para cubrir variaciones de coste (hedging financiero)
y con monitorización digital de la obra, mitigando riesgos de ejecución.
Asimismo, los proyectos que integren sostenibilidad y eficiencia energética
tendrán mejores condiciones de financiación, respondiendo
a la creciente demanda y la normativa europea.
Autor: Juan
Rodríguez, director financiero inmobiliario.
Nota para Redes
Sociales: ¿Te ha resultado útil esta información sobre
el préstamo promotor? Comparte este artículo en tus redes
sociales y cuéntanos cómo consideras que afectará
la subida de los tipos de interés en la financiación de nuevas
promociones de viviendas.
|