El informe
de situación, que puede consultarse en este enlace, recoge asimismo
el avance de las medidas ya en ejecución para la recuperación
integral del Mar Menor.
Así,
se detalla la evolución de las labores de inspección, vigilancia
y control de la Confederación Hidrográfica del Segura sobre
el Dominio Público Hidráulico y el control de vertidos. En
el ejercicio de la potestad sancionadora, se duplicó en 2019 respecto
a 2018 el número de expedientes sancionadores abiertos por modificación
del perímetro de riego, construcción de pozos e incumplimiento
de órdenes de clausura, así como los expedientes abiertos
por detección de desalobradoras en el entorno del Mar Menor.
La Hoja de
Ruta incluye también el avance del estudio sobre el acuífero
cuaternario y su interrelación con la dinámica de la laguna.
Esta información permitirá obtener datos precisos para poder
desarrollar medidas adecuadas, su priorización y el análisis
de su eficacia.
REACCIÓN
DEL GOBIERNO MURCIANO
El gobierno
murciano cuestiona la ausencia de una valoración económica
de las actuaciones propuestas, la inexistencia de un cronograma donde se
describa temporalmente el orden y duración de las actuaciones o
la falta de concreción sobre cómo deben coordinarse las distintas
administraciones, pues alcanza a competencias de los tres niveles (Estado,
Gobierno regional y ayuntamientos).
CLAVES
El informe
del Ministerio hace un diagnóstico general y exhaustivo, tramo a
tramo y playa a playa, señalando la necesidad de realizar cambios
y acciones ligadas al modelo productivo y de desarrollo en el que considera
que deben comprometerse "todos los actores del territorio" y que están
relacionados con la actividad agrícola, el saneamiento, la gestión
de residuos, la ejecución de figuras de protección y la propia
ordenación del territorio.
Señala
varios escenarios de lo que podría ocurrir a lo largo de los próximos
ochenta años con el actual nivel de emisiones de gases de efecto
invernadero: regresión importante del brazo de tierra de La Manga
en 2040 o 2050 e, incluso, su desaparición parcial al final del
siglo actual.
En lo que se
refiere al apartado de ordenación del territorio, Costas sostiene
que la mayoría de municipios ribereños no disponen de planeamiento
urbanístico adaptado a la ley del suelo regional y que "las directrices
de ordenación del litoral de la Región de Murcia, aprobadas
en 2004, no parecen haber garantizado una adecuada ordenación de
la zona".
El plan entiende
que debe "plantearse la conveniencia de sustituir o eliminar aquellas infraestructuras
que mayores impactos provocan y reducir la carga de infraestructuras existente",
cuando estas condicionen el movimiento de sedimentos, la evolución
de las playas y el oleaje de la laguna interior o del exterior.
Una parte importante
del plan pasa por recuperar franjas del Dominio Público Marítimo
Terrestre para propiciar su regeneración y realizar actuaciones
de protección y recuperación ambiental desde el puerto de
Pilar de la Horadada hasta el murciano Cabo de Palos. Esa ocupación,
a través de deslindes, afectaría a suelos que actualmente
albergan propiedades y edificaciones privadas. El plan ha detectado más
de tres centenares en el conjunto costero y en los términos municipales
de Cartagena (La Manga, los Nietos y los Urrutias), San Javier, San Pedro
del Pinatar y Pilar de la Horadada. Hay 248 viviendas, 42 chiringuitos,
cuatro hoteles o 15 restaurantes. "La recuperación del dominio público
es una de las prioridades de las actuaciones en la costa en estudio", señala.
El texto llega acompañado de planos de identificación de
estos inmuebles y advierte: "En el caso de resultar ilegales se debe proceder
a su recuperación".
El Plan de
Protección advierte de la "necesidad de reducir la invasión
urbana en la costa" y contempla, entre otras alternativas, la de "eliminar
las edificaciones o construcciones invasivas". CEDEX es consciente de la
repercusión de este tipo de medidas. Las considera las mejores desde
el punto de vista técnico y medioambiental. Pero observa que la
alternativa "se enfrenta a graves problemas sociales y humanos, muy difíciles
de abordar, salvo en los casos puntuales que no tengan esa componente social
o humana". Las otras alternativas pasan por instalar obras de defensa e
incluso "realizar un dique longitudinal de escollera a lo largo de todo
el frente invadido para así proteger las edificaciones".
La Manga, con
más de 200 edificaciones consideradas irregulares, es la zona donde
la recuperación de las ocupaciones de zona de dominio público
marítimo-terrestre se considera "prioritaria". En las Sirenas, por
poner un ejemplo, hay cuatro edificios, un hotel y nueve restaurantes susceptibles
de ser expropiados y "recuperados" para el Estado.
ANTECEDENTES
27 de diciembre de 2019
NOTICIA
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DECRETO-LEY
N.º 2/2019, DE 26 DE DICIEMBRE, DE PROTECCIÓN INTEGRAL DEL
MAR MENOR.
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debe saber un profesional en un caso práctico como el de la noticia?
• Decreto-Ley
n.º 2/2019, de 26 de diciembre, de Protección Integral del
Mar Menor.
• Ver informe
103 págs.
La protección
ha dado lugar a la declaración de diferentes figuras de protección:
en torno al Mar Menor existe un parque regional (Salinas y Arenales de
San Pedro del Pinatar) y dos paisajes protegidos (el Paisaje Protegido
del Cabezo Gordo, y el Paisaje Protegido de los Espacios Abiertos e Islas
del Mar Menor); se han declarado diversas Zonas de Especial Protección
para las Aves (ZEPA) y Zonas Especiales de Conservación (ZEC); el
Mar Menor ha sido también declarado Humedal de Importancia Internacional
(sitio Ramsar); y está asimismo incluido en la Zona Especialmente
Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) del Área
del Mar Menor y zona oriental mediterránea de la costa de la Región
de Murcia. La planificación de estos espacios se instrumenta a través
del Plan de gestión integral de los espacios protegidos del Mar
Menor y la franja litoral mediterránea de la Región de Murcia.
En las inmediaciones del Mar Menor la densidad de población es alta
todo el año, aunque aumenta espectacularmente en verano, siendo
muy destacados los usos turísticos, recreativos y pesqueros, sin
olvidar la importancia que para la economía de la zona representa
la actividad agrícola. El proceso de transformación económica,
social y urbanística que ha afectado al Mar Menor en el último
medio siglo (y aun antes, en el caso de la minería) ha supuesto
multitud de impactos en el medio físico y natural y hace del Mar
Menor un área necesitada de una especial protección.
A partir de los años 60, se inició en el entorno de Mar Menor
una profunda transformación urbanizadora-turística, que amplió
muy considerablemente la zona ocupada en el área litoral en torno
al Mar, reduciendo la capacidad natural de retención de aguas y
sedimentos. El proceso ha supuesto una gran demanda de recursos y la generación
de residuos con un marcado carácter estacional, habiéndose
vertido al Mar Menor parte de las aguas residuales hasta fechas recientes,
si bien actualmente los vertidos se reducen a defectos en las redes de
saneamiento.
Asociadas
al desarrollo turístico, han aparecido otras transformaciones inducidas
por obras costeras, tales como relleno de terrenos ganados al mar, apertura
y dragado de canales en La Manga, crecimiento urbano y vertidos asociados,
construcción de puertos deportivos, creación de playas artificiales,
etc.
La Asamblea
Regional de Murcia instó al Consejo de Gobierno, a suspender cautelarmente
todos los desarrollos urbanísticos que afectasen directa o indirectamente
al Mar Menor, con la excepción de la ampliación natural de
los cascos urbanos consolidados, con respeto a los derechos urbanísticos
adquiridos por los particulares en los planes aprobados o en trámite;
a solicitar al Gobierno de España el desarrollo conjunto de un Proyecto
de Corrección Hidrológica de la red de drenaje y de Corrección
Hidrológico-Forestal de la cabecera de la cuenca; a la redacción
de un plan específico para la ejecución de las infraestructuras
que sean necesarias para la evacuación y en su caso, tratamiento
de las aguas del freático provenientes del bombeo de sótanos
de edificios en los núcleos de población contiguos a la ribera
del Mar Menor; y a trasladar a las administraciones públicas competentes
la necesidad de poner en marcha convenios de colaboración con la
finalidad de realizar la separación de redes de saneamiento y pluviales
en aquellas zonas donde aún se encuentren de forma unitaria.
CLAVES
El Decreto
Ley consta de once capítulos, seis disposiciones adicionales, seis
disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y nueve
disposiciones finales, en los que se regula la actividad agrícola,
ganadera, pesquera, turística, cultural y de ocio, puertos y navegación
y minería, dando carácter prioritario y de urgencia a las
actuaciones necesarias, y con un régimen sancionador y de control
para asegurar su cumplimiento, que establece sanciones leves, graves y
muy graves, con multas de entre 2.000 y 500.000 euros.
Además,
reorganiza el entorno del Mar Menor en Zona 1 y Zona 2, aglutina a todos
los órganos que hasta ahora han trabajado en su recuperación
para optimizar su labor, y establece la necesidad de culminar la Estrategia
de Gestión Integrada de Zonas Costeras para el sistema socioeconómico
del Mar Menor (actualmente en tramitación), elaborar la Estrategia
del Paisaje del Campo de Cartagena y Mar Menor y un Plan de Ordenación
Territorial de la Cuenca Vertiente del Mar Menor, todos ellos para incidir
en una mejor ordenación y gestión territorial y paisajística.
NUEVA REGULACIÓN
PARA LOS SECTORES IMPLICADOS
El nuevo
Decreto Ley presentado esta mañana cuenta con 85 artículos
en los que se regulan las actividades y usos relativos al Mar Menor.
Así,
en materia agrícola se establece un orden de preferencia en los
sistemas de cultivo, se prohíben las transformaciones de secano
a regadío y la creación de nuevas superficies de secano queda
sujeta a autorización; se amplía a 500 metros la prohibición
del uso de fertilizantes, estiércoles o abonado en verde; se imponen
requisitos en la gestión de residuos plásticos y recogida
de agua en invernaderos con cubiertas plásticas y se obliga a destinar
un 5 por ciento de la parcela a sistemas de retención de nutrientes.
Además,
en la Zona 1 solo se permitirá uno o dos ciclos de cultivo anual
en función del tamaño de la raíz y el manejo del cultivo;
en otoño e invierno, el suelo no podrá permanecer desnudo
por más de dos meses; se prohíbe la aplicación directa
de purines, y el resto de estiércoles solo puede aplicarse directamente
bajo técnicas de biosolarización, quedando prohibido de viernes
a domingo en la época de verano. Será obligatoria la instalación
de sensores de humedad, tensiómetros o cualquier otro dispositivo
que sirva de apoyo para una gestión eficiente del agua.
Con la
intención de consolidar la agricultura sostenible de precisión,
aquella que aporta a cada planta los nutrientes exactos que necesita, se
crea el distintivo para la agricultura sostenible del Mar Menor, “un sello
que acredita el cumplimiento de las obligaciones de cara a su promoción
y comercialización”, y se crea también la figura del operador
agroambiental, “un responsable que será formado para el cumplimiento
de dichas actuaciones, capacitado para elaborar la documentación
exigible para el control de la contaminación por nitratos”, detalló
Luengo.
En cuanto
a ganadería, se prohíbe la implantación de nuevas
instalaciones de ganado porcino o la ampliación de las existentes
en la Zona 1, y se refuerzan las obligaciones de impermeabilización
de balsas y sistemas de almacenamiento. Asimismo, se crea el registro electrónico
de movimientos de deyecciones ganaderas, lo que reforzará el control
en materia de purines. De esta forma, los titulares de explotaciones ganaderas
están obligados a comunicar previamente dichos movimientos.
En materia
pesquera, el Reglamento de Pesca en el Mar Menor limitará la actividad
extractiva mediante un marco regulador que establezca los períodos
de pesca, las zonas y épocas de veda, los límites de captura,
y las características de las embarcaciones o artes de pesca, así
como otras consideraciones necesarias para conservar la riqueza pesquera
en la laguna. También se elaborará un censo de embarcaciones
pesqueras
El Decreto
Ley prohíbe la construcción de nuevos puertos deportivos
en el Mar Menor y, en materia de navegación, se prohíben
las embarcaciones de motores de dos tiempos de carburación, las
embarcaciones de alta velocidad o las que alcancen niveles sonoros excesivos.
Además, todas las embarcaciones deberán tener bocina seca,
depósito de aguas negras y grises las que superen los 8 metros de
eslora, y emplear aceites biodegradables aquellas con motores.
Asimismo,
también recoge actuaciones para facilitar la restauración
de las explotaciones mineras y la recuperación de emplazamientos
afectados por la minería metálica.
Por último,
en relación a la gestión turística, cultural y de
ocio se implantará el Sistema de Reconocimiento de la Sostenibilidad
del Turismo de Naturaleza en la Red Natura 2000, de modo que las empresas
turísticas del territorio se comprometan en la sostenibilidad de
sus establecimientos o actividades con el desarrollo de buenas prácticas
ambientales.
Además
se prevé realizar un plan de promoción turística basado
en el uso sostenible de los recursos de la zona: náutica, turismo
deportivo, cultural, fiestas, gastronomía, bienestar o ecoturismo.
También se creará un manual de buenas prácticas para
las empresas turísticas y un programa formativo para agentes turísticos,
con el objetivo de incrementar la divulgación de valores y recursos
naturales.
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