El borrador
de decreto contiene:
- La creación
de un Certificado de Idoneidad para las viviendas de Uso Turístico
(CIVUT)
- Define por
primera vez el concepto de canal de oferta turística, en el que
se integran las plataformas online como Airbnb
- Obliga a
los propietarios de las VUT a remitir a la Dirección General de
Policía la información relativa a la identidad de las personas
que se alojan en ellas
- Obligación
de los arrendadores de contratar un seguro de responsabilidad civil, poseer
hojas de reclamación, disponer de calefacción en funcionamiento,
suministro de agua fría y caliente y fuentes de energía suficientes
- Las VUT también
deben disponer de información de teléfonos y direcciones
de los servicios de emergencia y sanitarios en al menos dos idiomas así
como de un extintor y señalización básica de emergencia
- Se establece
una ratio máxima de personas alojadas en función del número
de metros cuadrados útiles de la vivienda: dos personas en viviendas
inferiores a 25 metros cuadrados, hasta cuatro en pisos de entre 25 y 40
metros, y dos personas más por cada 15 metros cuadrados útiles
adicionales
REFORMA DE
LAS VIVIENDAS TURÍSTICAS EN LA COMUNIDAD DE MADRID.
-
Resolución
Director General Turismo modificación Decreto 79/2014 apartamentos
turísticos.
-
Memoria del Proyecto
de Decreto por el que se modifica el Decreto 79/2014, de 10 de julio, por
el que se regulan los apartamentos turísticos y viviendas de uso
turístico de la Comunidad de Madrid.
Reforma
del Decreto 79/2014, de 10 de julio, por el que se regulan los apartamentos
turísticos y las viviendas de uso turístico de la Comunidad
de Madrid. La principal es la posibilidad de las comunidades de vecinos
para prohibir las viviendas de uso turístico si sus estatutos lo
recogieran de forma expresa. El documento se publicará en el Portal
de la Transparencia de la Comunidad de Madrid y habrá un plazo de
15 días de información pública para interponer alegaciones.
Las plataformas
por las que se comercializan las viviendas turísticas estarán
sujetas al régimen sancionador de la Ley de Ordenación del
Turismo cuando se incumplan las normas básicas de convivencia. Se
considera infracción grave no cumplir las obligaciones de información,
por ejemplo, que la vivienda no esté incluida en el registro de
la Comunidad de Madrid. Algo que ocurre de forma habitual, aunque el Gobierno
regional no cuenta con datos concretos porque no ha realizado ningún
estudio específico. Para imponer sanciones es necesario que las
plataformas sean consideradas empresas turísticas, un punto especialmente
conflictivo que contempla la nueva normativa.
El decreto
incorpora la eliminación de la restricción de no poder alquilar
por habitaciones y, tal como exigía el Tribunal Superior de Justicia
de Madrid (TSJM), el requisito de contratación por un tiempo inferior
a cinco días. Se incorpora la obligatoriedad de tener contratado
un seguro de responsabilidad civil, disponer de hojas de reclamaciones
o respetar la ratio de capacidad de personas que se pueden alojar en función
de las dimensiones de las casas. Además, propone la creación
de un Certificado de Idoneidad para Vivienda de Uso Turístico (CIVUT),
un documento técnico que garantizará al usuario de la vivienda
que esta cumple unos requisitos que garanticen su seguridad y comodidad
(como disponer de calefacción o agua fría y caliente, además
de fuentes de energía suficientes, entre otros).
Las comunidades
de vecinos podrán vetar, si así lo recogen sus estatutos,
que haya pisos turísticos en sus edificios. Es una de las novedades
de la modificación del decreto que regula este tipo de negocios
que ya fue aprobado por la Comunidad de Madrid en 2014 y que ahora el Gobierno
regional que preside Cristina Cifuentes quiere cambiar e impulsar de nuevo,
ya que fue anulado por los tribunales. Otra de las novedades es que los
dueños de estas viviendas tendrán que informar a la Policía
Nacional sobre la identidad de sus clientes. Si además sale adelante
la propuesta del Ejecutivo autonómico las plataformas que operan
en la región, como Airbnb, serán consideradas empresas turísticas,
y como tal estarán sujetas al régimen sancionador de la Ley
de Ordenación del Turismo.
La Comunidad
de Madrid ha iniciado los trámites para aprobar el decreto que regula
las viviendas de uso turístico, aprobado en julio de 2014, y que
había quedado desfasado por varias sentencias. "Madrid no tiene
los problemas de Barcelona", ha señalado la presidenta Cristina
Cifuentes, pero "sí tenía un vacío legal". En toda
la región hay unos 17.000 inmuebles que se alquilan a través
de estas plataformas. La primera novedad del nuevo decreto es que todos
los propietarios que quieran entrar en el negocio deberán contar
con un Certificado de Idoneidad para Vivienda de Uso Turístico (CIVUT),
un documento técnico cuya finalidad es garantizar al cliente que
la vivienda donde se aloja cumple con unos parámetros determinados
de seguridad (disponer de un extintor), ventilación directa al exterior,
y condiciones de agua y energía, como disponer de calefacción
o agua fría y caliente.
COMUNIDADES
DE VECINOS
Si una comunidad
de vecinos así lo decide y lo incluye en sus estatutos podrá
vetar en su edificio que algún propietario dedique su vivienda a
un uso turístico. Una prohibición que se incluye y otra que
se quiere levantar: permitir el alquiler de habitaciones sueltas y eliminar
el requisito de contratación por un tiempo inferior a cinco días,
algo que pedía el Tribunal Superior de Justicia de Madrid).
Esta última
medida, la de poder sancionar, es sin duda la más ambiciosa, ya
que la legislación europea no es muy dura con empresas como Airbnb,
a las que el Gobierno regional quiere considerar empresas turísticas.
Por ejemplo, el Ejecutivo autonómico creará una figura inexistente
hasta ahora, los "Canales de Oferta Turística", donde estarán
incluidas estas plataformas. Se considerará infracción grave
no cumplir las obligaciones de información, que incluye que la vivienda
está en el registro que quiere constituir la Comunidad, tener un
seguro de responsabilidad civil, disponer de hojas de reclamación
o respetar la ratio de capacidad de personas que se pueden alojar en función
del tamaño de la vivienda.
Otra de las
principales novedades es que los propietarios tendrán que remitir
a la Dirección General de la Policía la información
relativa a las personas alojadas en sus inmuebles. |